sábado 26 de junio de 2010

Obsesivos días circulares

Obsesivos días circulares, canta Gustavo Sainz, y uno se ha abandonado a algo más fuerte que la vida cotidiana: la carga mágica que decide la suerte del portador. Eso es lo que estoy esperando, la carta que defina mi suerte. La rueda de la fortuna. ¿Cuántos meses tendrán que pasar para que aparezca? No sucederá de aquí a tres días, eso es seguro. Esa carta que decide la suerte no es un molde nada más, donde se estampa una figura. Es un código espiritual. Y bueno, aparezca o no, esa es la cuestión a tratar. Por dios, La rueda de la fortuna. Esa digital interpretación personal del brujo Franco. Y estamos en sintonía, no entendemos, no quiero entender, ¿mi comprensión es de yeso? ¿Qué dejé ahí? Franco dice:

-Si te va bien aquí es que fue una buena decisión venir, si te va mal es que no lo fue.

Así de sencillo.

¿Pero quién va a lavar mis lágrimas?

Trabajo, trabajo. Ocho horas que pasan. Una mancha aceitosa en el cielo. Llamaradas vivas de enfermedades. Adiós humanidad. O adiós anchos espejos flotantes. No van a joder algo que no se hizo de la noche a la mañana. Obsesivos días circulares canta Gustavo Sainz en la pantalla de mi mente. Obsesivos, tan obsesivos. Adiós Ciudadano Kane.

1 comentarios:

aNdAiRa dijo...

Creo que hace falta abrir la ventana, que esos ciclos sean menos cerrados, armar un plan para que un dia no se parezca al próximo.
La vida está llena de decisiones y por más que una buena imagen se muestre, depende más de las imagenes mentales, esas que nos invaden e influyen en el movimiento de los hilos.
Es momento de salirse por la tangente...