En casa de la abuela hay problemas. Es septiembre de 2009. Al entrar vi en el sillón a tío Jorge, hermano menor de mi abuela América, completamente dormido en el sillón con el hocico abierto.
-¿Cómo es que está aquí Jorgito?- le pregunté en la cocina.
-¡Cállate chiquito!-me hizo una seña para hablar en voz baja-. Está mal de la cabeza.
Me extrañó tal respuesta. Poco después llegó Fer, a quién, como ha sucedido últimamente, llevé a la estación.
-¿A dónde vas?- le pregunté a sabiendas la respuesta.
-A mi pueblo- dijo socarrón.
-¿Y qué le pasa a mi tío Jorge?-.
-Vamos te cuento en el camino-.
Ya en el camino, mi primo me dijo lo siguiente: “tío Jorge llegó el día de ayer gritando ¡América, América! y cuando salió abue le dijo: –paga mi taxi, rápido-, ella lo hizo muy asustada por verlo así.
-¿Pero qué te pasa Jorge?- le preguntó entre gritos.
-¡Hay dos hombres que me vienen persiguiendo, quieren matarme, me quieren matar!- le gritó añadiendo:- Y tu hija los contrató.
-¿Cómo es que está aquí Jorgito?- le pregunté en la cocina.
-¡Cállate chiquito!-me hizo una seña para hablar en voz baja-. Está mal de la cabeza.
Me extrañó tal respuesta. Poco después llegó Fer, a quién, como ha sucedido últimamente, llevé a la estación.
-¿A dónde vas?- le pregunté a sabiendas la respuesta.
-A mi pueblo- dijo socarrón.
-¿Y qué le pasa a mi tío Jorge?-.
-Vamos te cuento en el camino-.
Ya en el camino, mi primo me dijo lo siguiente: “tío Jorge llegó el día de ayer gritando ¡América, América! y cuando salió abue le dijo: –paga mi taxi, rápido-, ella lo hizo muy asustada por verlo así.
-¿Pero qué te pasa Jorge?- le preguntó entre gritos.
-¡Hay dos hombres que me vienen persiguiendo, quieren matarme, me quieren matar!- le gritó añadiendo:- Y tu hija los contrató.
La abuela respondió:
- Estás loco Jorge, mi hija está trabajando, no tiene tiempo para eso-.
Pero insistió.
-Tú y tu hijo estaban ayer enfrente del hospital donde duermo, viéndome, yo los vi claramente, estaban parados ahí, mirándome-.
El abuelo dice que esta es la última etapa del alcoholismo llamado ´delirio de persecución´.¨
-Yo creo que ya se va a morir- le dije –. Cuando la mente comienza a ver gente y tales cosas es el principio del fin.
-Puede ser- me dijo seriamente-. Abuelo dice que ve gente caminando en la cocina, ve los bultos pero no las caras-.
Pero insistió.
-Tú y tu hijo estaban ayer enfrente del hospital donde duermo, viéndome, yo los vi claramente, estaban parados ahí, mirándome-.
El abuelo dice que esta es la última etapa del alcoholismo llamado ´delirio de persecución´.¨
-Yo creo que ya se va a morir- le dije –. Cuando la mente comienza a ver gente y tales cosas es el principio del fin.
-Puede ser- me dijo seriamente-. Abuelo dice que ve gente caminando en la cocina, ve los bultos pero no las caras-.

1 comentarios:
Cuando la mente ya no tiene lucidez, cuando ya no se sabe si lo que se ve es realidad y fantasia. Cuando todo eso se pierde, es el inicio del fin, las memorias se mezclan con las fantasias y ya no se sabe que es lo que se tiene y que es solo proucto de la imaginación.
No saber nada y creer que esas sombras vienen a robarse las memorias ha de ser de los miedos más grandes... quedarse vacios sin nada que nos diga que somos, que fuimos... quien habita en ese cuerpo...
Publicar un comentario en la entrada