Para quien conoce por primera vez a este señorón, debo decir que este es su tercer disco editado en el año 2000. Las canciones reflejan la educación en materia filosófica que cursó Auserón durante su adolecencia en la Universidad Complutense de Madrid. Es un disco que tiene que escucharse varias veces hasta educar el oído. Las pistas son las siguientes:
1.El Joraique
2.Llévame al río
3.Yo te cito
4.La candela
5.La charla del pescado
6.Te convierto en canción
7.El carro
8.Esta tierra no tiene corazón
9.El hormigueo
10.Los diez mandamientos
Sobre las canciones basta decir que se mueven dentro de la poesía clásica, construida en octosílabos y con temas poco profundizados. El opening del disco, El Joraique, trata sobre la vida de un bandolero moro del siglo XVI y de su enfrentamiento contra las fuerzas oficiales del entonces Rey de España Felipe II; Llévame al río es una canción infantil que recuerda a Federico García Lorca por aquello de irse a esconder al río. Trata sobre un niño que se enamora de una muchacha y le pide mil veces que lo "lleve al río", alegoría del deseo y la pasión prematura de algunos infantes.
Yo te cito es una canción filosófica: "Infinito, yo te cito, con tu cara de maldito", explora la postura del hombre no ante lo desconocido, sino ante lo que no se puede conocer. La candela es una canción sexual, que encuentra en el líbido el refugio perfecto para escapar de los conflictos del mundo inmediato.
La charla del pescado es una canción cuyo video miraba en Telehit por cosa de 30 segundos, pues nunca llegué a ver el video completo, sino sólo un anuncio-collage de videos que Telehit ponía después de finalizar cualquier programa. Recuerdo que la canción y la personalidad de Juan Perro me capturaron desde el principio, cosa que me llevó a conseguir el disco tiempo después, hace ya muchos años. No hace falta decir que era y es mi canción favorita, junto con otras que igual me fulminaron.
El carro "Déjales tú las riendas a los chavales, que las mulas conocen los arrabales" y Esta tierra no tiene corazón son canciones que a mi parecer van hermanadas, dado que la primera es lenta con notas altas que Santiago Auserón alcanza a la perfección, y que tiene un tinte juanrulfesco de la mejor literatura, y al culminar cede el espacio cósmico a Esta tierra no tiene corazón, "Ay de aquel que atravieza, forastero, la frontera del sueño en esta tierra", que continúa en el tono poético de la canción anterior, distanciándose sólo por el ritmo insoslayable que propone.
Por fin El hormigueo regresa al aire lúdico e infantil "Cántame otra vez la nana, dentro de un colchón de lana". Los diez mandamientos es un perfecto final que recuerda a alguna canción del Joaquín Sabina de antaño, quizá la única canción contestataria del disco que, con su refinación, pasa casi inadvertida. Disfruten con juicio y apertura una nueva forma de realizar música de cantautor. Se aceptan opiniones.
Bájelo aquí.

1 comentarios:
Mmmm bueno ya tenia rato que no pasaba por tu site... y una vez mas como el disco de Pecanis me agrada como lo manejas, como lo ofreces y pues también suena muy tnetadora la invitación a descargar este diso
y si las corazonadas son como en la pasada descarga, estoy segura que sera de mi agrado y pues ya luego te diré que me pareció.
Yo no habia escuchado hablar de este cantautor, ni me suena el grupo del que fue vocalista.
En cuanto al disco de la Pecanis, pues está muy rico.. asi como para disfrutarlo en mis momentos de contemplación a la nada que invitan a pensar y organizar ideas.
Un abrazo..
ahh por cierto gracias por el texto, la transcripción... el tiempo que le dedicaste. Eran visiones futuristas en unos casos acertadas, en otros muy soñador. Parras sigue siendo el lugar chico, pero igual tranquilo y lleno de magia. Ya te contaré mi versión. Y cando gustes eres bienvenido..
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