lunes 27 de julio de 2009

Posdata de Jorge Ibarguengoitia


Ibargüengoitia comienza su educación literaria en 1951 a partir de su ingreso en la clase de Rodolfo Usigli. Sin embargo, es hasta 1959 que reflexiona sobre su búsqueda personal hacia una estética propia, hacia una forma de encauzar su visión personal a través de la literatura, primero del teatro y posteriormente –y de mayor forma- de la narrativa.
A principios de los años cincuenta, con apenas 23 años, Ibargüengoitia escribe obras teatrales durante 10 largos años, no obstante, es en 1959 cuando ya emplea el humorismo –más específicamente la ironía- como su expresión ulterior más sólida, esto es, como su sello personal. En 1964 publica su primera novela Los relámpagos de Agosto a la edad de 36 años; Ibargüengoitia se distinguiría por una cosecha productiva en materia literaria, dedicándose cien por ciento a la narrativa. Para el estudio que nos compete –la producción narrativa del guanajuatense- nos ubicaremos contextualmente a partir de los años 60, cuando gozaba en su mandato gubernamental el presidente priísta Adolfo López Mateos, quien termina su régimen grisáceo en 1964 cediéndole el trono a Gustavo Díaz Ordaz, quien resulta cómplice tácito de los crímenes acaecidos el 2 de Octubre de 1968 contra los estudiantes, en la tristemente famosa, Matanza de Tlatelolco. No importando aparentemente este detalle, se celebraron diez días después -y por primera vez en territorio nacional- los Juegos Olímpicos, limpiando cuanto antes la sangre derramada que daba un mal aspecto a la plaza mexicana, a la ciudad y al país.