sábado 6 de junio de 2009

Los problemas

Usualmente el hombre occidental ve llegar hacia su vida toda una serie de problemas; no le preocupan más que sus propios problemas y ve en ellos, como es natural, el impedimento para realizarse o para dar pasos que lo llevarían hasta sus oníricas empresas: sus sueños. Los problemas entonces suelen ser como ganchos al hígado o como knock-outs pero un golpe -por más fuerte que sea- no puede darse en ausencia de la víctima. Quitémonos de enmedio para no recibir los golpes, pero ¿alguna vez nos han enseñado a esquivar?

En Karate-kid -famosa pelicula norteamericana sobre las artes marciales- somos testigos de cómo el Sr. Miyagi le enseña a Daniel -su discípulo- una técnica para esquivar ciertos golpes; le hace enfocar y observar con detenimiento: nadie puede golpear aquello que está ausente.

Recordemos que la física y la fuerza del universo nos ha enseñado que a cada acción corresponde una reacción. Los problemas son reacciones que el universo nos manda a falta de impecabilidad en nuestras acciones, en nuestra vida.
Los problemas son asuntos pendientes, servicios que ofrecer, palabras que decir, vivencias que reflexionar; los problemas deben mudar de nombre, los problemas deben considerarse desafíos. Tenemos más de un desafío: dar es dar.

Recuerden que sólo los que se quejan tienen problemas y quejarse, como sabemos, es uno de los vicios más nefastos y odiosos del ego. Este ego se justificará una y mil veces antes de aceptar su falla y corregir sus errores.
El Sr. Miyagi diría: "Adiós problemas, morirán si soy impecable".