Si el narrador nos dice que el personaje tiene ojos azules, pinta salvaje y un cuerno dibujado en la frente, la imagen que formamos de tal cosa es arbitraria, sugestiva, subjetiva y por supuesto, irreal. Los libros de literatura contienen obras muertas, que al leerlas cobran vida, y al platicarlas, viven más, pero siguen muertas. ¿Cobran vida las historias que leemos? Lo escrito en los libros puede encarnarse, puede vivirse un libro a manera de mito, incluso uno lo más apegado a la realidad; pero lo que nunca se podrá hacer es tener la seguridad de que nuestra interpretación es la única. Es, mientras tanto, una interpretación muerta, pero al menos, una interpretación correctamente muerta. La vida es sueño, dice Calderón de la Barca; tenemos motivos para replantear ésta cuestión.
lunes 27 de abril de 2009
Lo que sucede con el personaje literario
Si el narrador nos dice que el personaje tiene ojos azules, pinta salvaje y un cuerno dibujado en la frente, la imagen que formamos de tal cosa es arbitraria, sugestiva, subjetiva y por supuesto, irreal. Los libros de literatura contienen obras muertas, que al leerlas cobran vida, y al platicarlas, viven más, pero siguen muertas. ¿Cobran vida las historias que leemos? Lo escrito en los libros puede encarnarse, puede vivirse un libro a manera de mito, incluso uno lo más apegado a la realidad; pero lo que nunca se podrá hacer es tener la seguridad de que nuestra interpretación es la única. Es, mientras tanto, una interpretación muerta, pero al menos, una interpretación correctamente muerta. La vida es sueño, dice Calderón de la Barca; tenemos motivos para replantear ésta cuestión.
No la chiflen que es rockeada
Literatura
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