Esta es la rencilla por donde miraré el mundo y los otros yacerán donde hayan ido y la calma se abrirá por los caminos y los ecos aumentarán su latido; no hay más sangre en las camillas y los otros yacerán donde hayan ido, y la calma se abrirá por los caminos y las nuevas maravillas aumentarán su latido. Esta es la rencilla del optimismo, no hay más mudos porque no hay lenguaje, todos se comunicarán con gestos y esos gestos serán elegantes y esos seres serán delirantes; de lira de lira lira estarán hechas sus cortezas y sus mandos, sus temibles ditirambos, sus maléficas sonrisas, sus guiños expectórales, sus –dile que sí a la niña-. Los hermosos terciopelos de los húmedos anhelos ya no estarán preocupados del corte de los riachuelos y de los sabios remangos; dale hoy calor al día, mientras duermes en cualquier cosa blanda, dale tu mú, dale tu si, dale tu ca, dale que sí, dale tu dale, que brincas los árboles, dale tú dale que brincas y caes.
sábado 3 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentarios:
y todo queda en el camino y nadie sabe a bien que se va quedando, que se lleva, que dejo huella en tinta sangre.
Y andarás y la música acompañará tus pasos y te dirá "dale" y tu seguirás. Es un largo y sinuoso camino, pero vale la pena andarlo y mucho mejor si es rompiendo el silencio.
Un abrazo fuerte y mis mejores deseos en este año...q ue grato es volver a leerte después de tanto tiempo, no te desaparezcas tanto chamaco, la mente no puede con tanto caumulado.
Nos estamos leyendo
Publicar un comentario en la entrada