La práctica hace al maestro; meses antes de la llegada de las olas, Los tres se proponía cambiar el rumbo de la música chilena. Su influencia a sido tan fuerte que merecen un juicio de valor como ninguno. El primer video en forma de la banda sería El aval: historia de un hombre que se dedica a cobrar a todo mundo, sin tregua y con mal humor; termina muerto, gracias a su buena suerte. Los tres es una banda intelectual. No toca los temas sociales tradicionalmente. Es sutil y a la vez, despiadado.Integrado originalmente por Álvaro Henríquez, Titae Lindl, Ángel Parra (de la influyente familia musical-chilena Los Parra) y Pancho Molina, determinaron el auge internacional del rock en nuestro idioma. Los Tres son un parteaguas de la música chilena y una influencia directa de diferentes bandas y proyectos. Aunque en cierta medida la banda opera como un grupo, es inevitable pensar que la médula del mismo no pertenezca a Álvaro Henríquez, guitarrista y vocalista de la banda. La letra de la mayoría de las canciones le corresponden. Es su intelecto reformado, el que nos aborda, tan propia y elegantemente, como ninguna otra banda de su género.
Grabaron su MTV Unplugged, conquistaron territorio mexicano y latinoamericano con su celebrado disco La espada y la pared; grabaron un DVD de despedida Vermouth y Noche, se pelearon, se separaron, Pancho Molina no retornó, se volvieron a reunir, incompletos...
Ésta última es la mejor parte. Hagamos alarde de subjetividad. No sé si Café Tacvba tuvo que ver con esto, pero si podemos atisbar que representaron fuerte influencia para que la banda retomara filas. Como se sabe, los Tacvbos le rindieron merecido homenaje editando un EP con cuatro conocidos temas de la banda chilena. Fue todo un éxito. Luego vino el Vive Latino donde Los Tres resucitaron entre coros y esperas excedidas. Confirmaron su regreso. Editan, al poco tiempo, su nuevo disco: Hágalo usted mismo, sonando sus dos sencillos de los que se grabaron videos.
Más subjetividad. Ely Guerra, en alguna entrevista mencionó lo siguiente: “Ahora que regresaron Los tres, lo cual me dio mucho gusto, caigo en cuenta de que me gustan más Los Pettinellis; su último disco es maravilloso”. Los Pettinellis no son otra cosa que Álvaro Henríquez y compañía en otra etapa. Álvaro también grabo su merecido disco solista, produjo el tributo a la gran Violeta Parra, hizo mancuerna con Joselo de Cafeta en la producción de su segundo disco solista y también colaboró con Los Prisioneros. Este tren nunca paró.
Es menester mencionar un dato concreto de la banda: su ideología militante. Es más de una canción la que compone lo dicho. Encuentre este sentido y convendrá propio pensar que, la dictadura chilena de 1973, no paso en balde para la música rock de este país. Curioso caso el que, en el desenchufado de la banda, Álvaro tocara disfrazado de militar. Dice la MTV, que fue uno de los conciertos más eclécticos musicalmente, muy bello y plural en el sentido instrumental, aunque también inolvidable por los malos chistes del vocalista.
Para que no se vayan con las manos más vacías que hartas y se pregunten ¿Y este dato para que importa? Pero importa. Álvaro estuvo casado durante alguna corta temporada con Julieta Venegas. Igualmente Joselo tuvo una relación afectuosa con la susodicha. Julieta ha de ser la rompecorazones del rock, pues asociarse con dos grandes figuras de la música latina ha de ser todo un lujo, y una bella opción para celebrar.
Puede ser fácil adjetivar gratamente a la banda pero ¿definirla? Ahí está el problema. Supongo que las definiciones tercas no alcanzan la magnitud de buenos temas. Los Tr3s, un organismo ideológico, militante e intelectual latente.






