
El planeta ejerce su movimiento de rotación y traslación, y es tanto el efecto, que nosotros, como las hormigas del universo, perecemos simultáneamente.
"El conocimiento es una creencia verdadera y justificada", palabras de uno de mis maestros de la Universidad; creo que el conocimiento es la búsqueda de la verdad, pero la verdad es casi toda misterio. Algo sabemos nosotros, algo sabemos con seguridad: que todos buscan el conocimiento, todos buscan conocer, todos estamos en constante búsqueda, búsqueda, búsqueda...
La mitad de nuestra vida, objetivamente, la dormimos. La otra mitad la usamos para las constantes preocupaciones de nuestra vida cotidiana, entonces ¿qué nos queda? Es claro que tenemos que desarticular nuestra historia. Hay una canción de Caifanes (Aquí no pasa nada) donde se hace mención de que nos enseñan a mentir. "Somos sumisos y obedientes", reza.
¿Es acaso la realidad una ilusión? El mundo al que llamamos realidad no es más que descripción. Desde niños nos enseñan a mirar el mundo de uno u otro modo. Algunos sufrimos el desengaño demasiado tarde, otros nunca se enteran. La adultez es una idea que tiene sus principales frutos en estas dos asepciones: la hipocresía y el sarcasmo. Fíjense. Mis amigos comienzan a volverse adultos cuando no son capaces de disfrutar lo más sencillo. A comentarios ingenuos son arrogantes, irónicos. Piensan que uno es culpable de la ignorancia, cuando lo único que debería culparse es la indiferencia, porque de ésa sí, se toma la decisión. Son hipócritas porque son todo palabras, todo apariencias, nada de acciones, nada de prácticas. !Son mortales! ¿Qué esperan para despertar? La historia se hizo a golpes, y a golpes se aprende. Hablo de golpes retóricamente, quiero decir, que son hechos que nos marcan, nos ponen de frente a la pared; los asimilamos, los comprendemos.
Quiero que contemplen lo siguiente: En la televisión, en sus maestros, en las noticias, busquen la idea del yo, la idea del ego. Es triste ver como giran alrededor de ésta idea, que nos tiene prisioneros de una ilusión: nuestra excesiva importancia por sobre todas las cosas.
Las canciones, la poesía, los cuentos, los refranes son más importantes que quien los hizo.
Con dormir y despertar no se soluciona nada. La idea de olvidar nuestras penas es fraudulenta. Agradezcan tener penas, agradezcan poder pelearse, agradezcan poder sentir celos o amor u odio. Quien no ama la naturaleza no se ama a sí mismo. Bien decía hace unas horas la canción de Bersuit:
NO HAY NADA MÁS ANTIECOLÓGICO QUE UN INFELIZ.

1 comentarios:
Vaya... cahora si me pusite a pensar en la búsqueda constante, en esa búsqueda en la que estamos inmersos siempre. Pero en si... qué es lo que buscamos?
Como bien dices cada quien tiene su propia percepción de la vida y a nosotros nos la transmiten desde niños nuestros padres, maestros y gente que nos rodea. Y es tan difícil quitarse de etiquetas, encasillar nuestra mente en lo que debemos pensar, todo cambia, lo que se busca ahora es tan superfluo y se busca cada vez más comodidad y las cosas en la vida no son fáciles... porque lo que fácil llega fácil se va... luego si uno busca algo diferente deja uno de ser "normal".
Pero en fin... a seguir adelante... intentando descifrar a bien que es lo que buscamos... y aprovechar todo lo que encontramos en el camino...
Saludos
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