sábado 5 de julio de 2008

Las estrategias del espíritu

Nos encontramos en 2008, en vísperas de grandes cambios, ansiando, temiendo, esperando. Las casualidades, los accidentes, las coincidencias son efímeras, inexistentes, meras ilusiones. ¿Comprenderemos las verdades que esconden las fuerzas ulteriores ajenas a la objetividad del hombre occidental? Posiblemente. Y es ésta una tarea única en su especie, personal y profundamente afectiva. Desde Descartes se tienen las nociones de alma/cuerpo (aceptadas por la ciencia) como dos entidades completamente diferentes y a la vez, sistemáticamente compenetradas. Son tiempos de cambio; daremos cuenta de que nuestros sueños no son simples esbozos de imaginación, subconciencia, energía. Son tiempos en los que sabremos alimentar el espíritu, el alma, el corazón. La gran fuerza creadora, que algunos llaman –amor- no es humana, tenemos la seguridad de personalizarla de acuerdo a nuestros parámetros personales y conocidos. Dicen que la realidad es aquella que uno ve, que uno vive y que uno se imagina. La realidad supera a la ficción, a la imaginación, todo lo que nuestra imaginación es capaz de lograr es limitado, lo único que nuestra mente hace es asociar, construir, esa es la única virtud de originalidad. El amor es una fuerza universal, tan magistralmente compuesta, que es inútil comprenderla a razón de ser, basta sentirla con fe. Por eso es necesario comprender el estado primitivo de dicha materia, despojarla de prejuicios humanos, falsas sinrazones, generosas etiquetas.

Tenemos una percepción grupal de la realidad, estamos demasiado puestos al alcance, a la intemperie. Debemos protegernos, y la única manera es descodificándonos, lustrando el espíritu. Somos una cosificación, nuestras reacciones son similares, nuestras emociones son sugeridas. Quien controla es el ego, la vanidad. Nuestra exacerbada importancia personal nos destruye y no nos permite ver, atisbar, observar con intuición. Lo que hay ahí afuera es digno de verse, de comprenderse, de asimilarse. Cuidemos nuestra energía. Repasemos nuestro pasado. Éstas y otras cuestiones son herencia milenaria. Y ahora más que nunca, son necesarias para el hombre del siglo XXI. Tenemos la oportunidad como seres vivos de acceder al conocimiento. Somos nuestra conciencia, nuestra memoria, nada más que ello. Somos una canción. Un poema.

1 comentarios:

aNdAiRa dijo...

Yo creo que toda época es de cambios y como todo cambio trae escondido algo de miedo. No existen las casualidades, solo las causalidades. Nunca me habia puesto a pensar en lo que llaman el poder de la imaginación que dicen que todo puede hacer posible, pero me suena bastante cuerdo, como para analizar el punto que mencionas que lo que la imaginación hace es compilar las ideas.
Y en lo referente al amor... mm pues es un tema bastante complejo que aún no logro comprender, no se si sea algo más allá el entendimiento, una falacia, un anhelo, un escape.. un sueño... solo se que llega de repente, sin avisar, sin ser invitado y cuando decide brincar a otro lado, su desprendimiento duele y uno trata de llenar ese vacío... pero ahh que complicado es eso... habra qeu como dices hacer un reset en la memoria, deshacer tabues, etiquetas y demás y dejarlo ser...