viernes 2 de mayo de 2008

El dorado era un shampoo: Sabina, el más grande fracaso.

Reponer mis entradas al blog es tarea de humanidad. Me amonesté a mi mismo e intenté reunir mis experiencias totales para con cada artista. No tiene mucho caso reseñar un disco solamente. Una banda no es sólo eso, y sería absurdo e infinito seguir en ese mismo sendero. Por lo tanto llega hoy, un artista fundamental en la historia de la música española del siglo XX: Joaquín Sabina. La gente mayor a la que le gusta el artista generalmente tiende a pensar en su facha de cantautor bohemio. Y aunque no están completamente equivocados no lo es de todo cierto. Sabina ha contribuido enormemente a la suma total de la canción castellana. Las letras no son únicamente hechas para que él las cante. No. Aportan a la totalidad de la canción castellana un considerable número. Y como dice su biógrafo de cabecera Javier Menéndez Flores “Sabina es un género en sí mismo”.

Pero es cierto, para acceder a este artista se necesita un poco de apertura. Hay que comprender que todos los años que dedica un artista a sacar discos nuevos no merecen un juicio exhaustivo sacado de primera cuenta. Uno tiene que crecer mientras escucha, una y otra vez, hasta captar la esencia del roble. Sabina comienza su trayectoria en 1978. Años después, en 1986, grabaría su primer disco doble en vivo. Curiosamente su contemporáneo, “rival” y colega español, Serrat, sacaría un disco en las mismas condiciones (esto viene a colación por su reciente gira juntos “Dos pájaros de un tiro”) . Y a partir de esta etapa Sabina encuentra una fórmula para construir las letras. Podría mecerse a sus anchas e intentar soltar un poco el estilo de cantautor para pasar a ser un compositor de rock en español.

En México se le empieza a conocer masivamente con el disco Física y química. Su canción “Y nos dieron las diez” parece ser que nunca pasará de moda. Y es que es una reiteración de la canción vernácula al estilo José Alfredo Jiménez. Desde ahí Sabina concibe una etapa más madura de compositor auténtico y declarado. Porque como él mismo ha comentado alguna vez “Yo siempre quise ser cantante, pero terminé siendo un contante”.

Su disco de 1996 Yo, mi, me contigo es una de las piezas más elocuentes y diversificadas del artista. Colaboraron numerosos artistas y es una de las mejores piezas que pueden adquirirse para empezar a conocer el trabajo del ubetense. Sin embargo el camino que hay detrás es vasto y prolífico.

Sabina se encuentra ahora por encima del bien y del mal; se le están reconociendo en vida todos sus méritos como compositor de la escena musical hispanoamericana.

19 días y 500 noches es, según el español, el mejor disco de su carrera. Y quiero hacer hincapié en este dato. Después del disco que grabara al lado de Fito Páez -Enemigos íntimos-, Sabina necesitaba un respiro. Era como un “ok, fracasamos en este proyecto, le metí ganas y perdí tiempo y humor, pero ya viene lo nuevo”. Y todos esperaban con ansías dos cosas: o el fracaso definitivo del cantautor (quien por cierto ya estaba muy cansado en sus cuerdas vocales así como de otros menesteres) o un simple “pasó sin pena ni gloria”. Pues ninguna de estas dos. Sabina le cepilló los dientes a la crítica, a las ventas, a la gente que no creyó en él e inclusive a sí mismo. Es un disco entero literario. De la más alta calidad, con letras poéticas harto mordaces jamás escritas en lengua castellana por un sólo autor en un sólo disco. Esa poesía que se puede cantar y escuchar sin indigestión. Y no digamos más; Sabina, gran campeón del Fracaso, un lugar digno para todos.

2 comentarios:

aNdAiRa dijo...

este hombre es simplemente sorprendente y tiene una puntería para que algunas de sus letras lleguen y no puedan irse y revivan sentimientos, olores, sabores, roces y todo se conjuga cuando su ronca voz llena los espacios vacios...
Saludos

Fuji dijo...

"Sabina, gran campeón del Fracaso, un lugar digno para todos"

Genial. Que más decir. Tu relación con el Sabina va más allá de la piel.


Hola!!

Aprovecho para una recomendación interrogante. El sábado fui a un festival de cantautores jóvenes de chile y Argentina, entre los que se encontraban Gepe y Coiffeur (por ellos fuí y son ¡ absolutamente recomendables!!!), pero conocí a otro que me pareció interesante. Quisiera saber que opinas. Se llama Chinoy:


Saludos!